Finalizó con éxito la segunda versión de la Pasantía en Inteligencia Artificial aplicada a las Ciencias Sociales, en la sede Los Leones de la Universidad Andrés Bello. Este programa consolida una iniciativa académica que responde a uno de los desafíos más relevantes del presente: comprender e integrar el impacto de la inteligencia artificial en disciplinas tradicionalmente centradas en lo humano, como la educación, el derecho, la economía y las ciencias sociales.
La pasantía contó con la participación de los docentes Marcelo Chávez, Claudio Medina, Renzo Gandolfi y Marcelo Garrido, quienes guiaron a los estudiantes en un proceso formativo que combinó clases prácticas con experiencias en terreno. Esta articulación permitió vincular los contenidos abordados con el funcionamiento real del sistema institucional chileno.
Uno de los aspectos más valorados del programa fue precisamente su enfoque experiencial. Los participantes combinaron la formaci´no en inteligencia artificial, con un programa de visitas a instituciones clave como el Tribunal Tributario y Aduanero, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y los Tribunales de Justicia, donde tuvieron la oportunidad de dialogar directamente con jueces y profesionales del sistema. Estas instancias no solo enriquecieron la comprensión del marco jurídico chileno, sino que también permitieron analizar, desde una perspectiva aplicada, los desafíos que plantea la incorporación de la inteligencia artificial en el ámbito legal e institucional.
La participación de las y los profesionales colombianos concluyó con la presentación de un Proyecto Final, que tenía que aplicar los aprendizajes adquiridos durante el programa a su propio contexto profesional. Una de las presentaciones más destacadas fue la realizada por Chayling Abello Herrera y Luz Ospino Arias, estudiantes de la Especialización en Derecho Comercial de la Universidad de la Costa (CUC), de Barranquilla, Colombia.
Más allá de los contenidos específicos, esta experiencia formativa pone en evidencia una transformación más profunda: la necesidad de formar profesionales capaces de moverse en contextos donde la tecnología no reemplaza lo humano, pero sí redefine sus límites, sus posibilidades y sus responsabilidades.
Iniciativas como esta fortalecen la colaboración académica internacional y posicionan a la UNAB como un actor relevante en la discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en las ciencias sociales. Al mismo tiempo, permiten avanzar hacia una formación más conectada con los cambios del entorno, integrando conocimiento disciplinar, pensamiento crítico y comprensión tecnológica.
Finalmente, extendemos un especial agradecimiento a las instituciones y profesionales que hicieron posible esta enriquecedora experiencia académica, contribuyendo a la formación de una nueva generación de profesionales preparados para enfrentar —y liderar— los desafíos de un mundo en transformación.