Entre el 12 y el 16 de enero de 2026, un grupo de 22 profesionales del ámbito psicosociojurídico vivió una intensa y significativa experiencia formativa en el marco de la Pasantía Internacional en Intervención en Violencia y Maltrato contra Niños, Niñas y Adolescentes, desarrollada en la ciudad de Santiago de Compostela. La iniciativa se realizó gracias al trabajo conjunto entre la Universidad Andrés Bello y la Universidad de Santiago de Compostela, reafirmando el valor de la docencia internacional como espacio de encuentro, reflexión y aprendizaje situado.
La pasantía fue concebida no solo como un programa académico, sino como una experiencia formativa profundamente vivencial, donde la teoría dialogó permanentemente con la práctica y con las trayectorias profesionales de quienes participaron. Las visitas a dispositivos clave de atención en salud mental infantil-juvenil, proyectos comunitarios y programas especializados permitieron conocer de cerca cómo se abordan, en el contexto español, situaciones de violencia, maltrato y vulneración de derechos, generando comparaciones críticas con la realidad chilena.
Un elemento central del proceso formativo fue el acompañamiento pedagógico realizado por la Dra. (c) Rosa Villarroel-Valdés y la Magíster Carla Valdés-Sarmiento, quienes cumplieron un rol clave en la articulación entre los contenidos internacionales y los desafíos locales. Ambas académicas estuvieron a cargo de construir un encuadre comparativo entre los marcos legislativos, abordando la normativa no desde una revisión meramente tradicional, sino desde procesos reflexivos, sensibles y situados:
A través del uso de imaginerías, ejemplos prácticos y casos basados en la experiencia chilena, las docentes invitaron a las y los participantes a repensar críticamente la intervención psicosociojurídica, conectando la legislación con las prácticas reales, las tensiones éticas y las condiciones concretas de los territorios.
Como parte del cierre del proceso formativo, las y los estudiantes desarrollaron reflexiones escritas y propuestas prácticas de aplicación, orientadas a transferir los aprendizajes de la pasantía a sus espacios laborales en Chile. En esta etapa, ambas académicas asumirán la tarea de acompañar, revisar y retroalimentar críticamente estos trabajos, fortaleciendo el puente entre la experiencia internacional y la mejora concreta de las prácticas profesionales.
Más allá de los contenidos abordados, la pasantía dejó una huella significativa en el plano humano y profesional. El intercambio con otros equipos, la reflexión colectiva y el acompañamiento docente cercano permitieron consolidar una experiencia de aprendizaje que reafirma el compromiso con una intervención ética, crítica y profundamente comprometida con la protección integral de niños, niñas y adolescentes.