Santiago, 21 de octubre de 2026
La Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Andrés Bello comenzará a dictar dos diplomados a los docentes de la Escuela de Investigaciones Policiales (ESCIPOL) de la Policía de Investigaciones de Chile: el Diplomado en Didáctica Educativa para la Educación Superior y el Diplomado en Diseño y Validación de Sistemas de Evaluación de Aprendizajes en Educación Superior. La iniciativa se origina en la Licitación Pública ID 1080936-39-LE26, en la que participaron cinco universidades. La Comisión Evaluadora propuso adjudicar el servicio a la UNAB, que obtuvo el mayor puntaje del proceso (86,99 de 100 puntos). Cada programa contempla 120 horas cronológicas (160 pedagógicas) para una cohorte de 25 docentes, en modalidad online asincrónica.
En la formación policial, la calidad del cuerpo docente es decisiva. Quienes enseñan en ESCIPOL deben transmitir conocimientos especializados y también desarrollar en sus estudiantes el criterio, la capacidad de análisis y el juicio ético que exige la labor investigativa. Por ello, ambos diplomados se concibieron para fortalecer las competencias pedagógicas de profesionales que, en su mayoría, son expertos en su disciplina y han llegado a la docencia desde el ejercicio policial.
El Diplomado en Didáctica Educativa entregará a los profesores herramientas para transitar de la clase expositiva tradicional a metodologías activas: estudio de casos, simulación, aula invertida y gamificación en contextos profesionales. Su eje es un laboratorio de micro-enseñanza en el que cada docente diseña, graba y analiza sus propias sesiones con retroalimentación de pares. Con ello, la reflexión sobre la práctica queda instalada como hábito profesional. El programa incorpora además el uso pedagógico y ético de la inteligencia artificial generativa, con especial atención a la protección de datos y al resguardo del pensamiento crítico.
El Diplomado en Diseño y Validación de Sistemas de Evaluación aborda un desafío central de toda institución formadora: asegurar que lo que se evalúa corresponda efectivamente a lo que se espera que los estudiantes aprendan. Los docentes trabajarán en la construcción de rúbricas, escalas, tablas de especificaciones e instrumentos de respuesta escrita con criterios de validez y confiabilidad. También diseñarán tareas auténticas que sitúen al estudiante en escenarios reales o simulados del quehacer policial. El enfoque de evaluación para el aprendizaje permitirá que la retroalimentación se convierta en un motor de mejora continua y no solo en un mecanismo de calificación.
«Ambos programas incorporan elementos que no son habituales en la formación docente. En Didáctica, el laboratorio de micro-enseñanza permite que cada profesor se observe a sí mismo enseñando y mejore a partir de la retroalimentación de sus pares; además, abordaremos el uso pedagógico y ético de la inteligencia artificial generativa. En Evaluación, el foco está en diseñar tareas auténticas, situadas en escenarios del quehacer policial, y en instalar una retroalimentación que efectivamente impulse el aprendizaje».
En conjunto, ambos procesos formativos fortalecerán la coherencia entre el modelo pedagógico socio-cognitivo-situacional de ESCIPOL, las estrategias de enseñanza y los sistemas de evaluación. El efecto esperado alcanza a los docentes participantes y también a la calidad de la formación de las futuras generaciones de detectives. Los módulos estarán a cargo de seis académicos con grado de doctor y amplia trayectoria en docencia universitaria.
Estos programas se suman a los apoyos formativos que la Facultad viene prestando a la Policía de Investigaciones desde hace algunos años a través de otros programas de educación continua. La experiencia acumulada en ese trabajo fue reconocida en la evaluación técnica de la licitación.
«Esta nueva línea de trabajo se suma a la que venimos desarrollando desde hace algunos años, apoyando a toda el área educativa de ESCIPOL. Para nosotros es muy importante poder compartir, como una facultad del área de la educación, todo lo que sabemos sobre el aprendizaje, para apoyar el trabajo de una institución que se hace cargo de una de las demandas más importantes para el país».
Esta nueva etapa consolida una relación de colaboración que la Universidad valora y que se proyecta en el tiempo, al servicio de una docencia policial moderna, rigurosa y centrada en el aprendizaje.